La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) refleja una nueva dimensión de la empresa preocupada en su sostenibilidad y no tanto en el corto plazo. Una triple visión -económica, social y medioambiental- que prima el desarrollo sostenible.

lunes, 17 de noviembre de 2014

La RSE es un concepto obsoleto con un enfoque equivocado

ESEI International Business School, escuela de negocios bajo el sistema de estudios británico especializada en empresas, marketing, comunicación, turismo y emprendeduría, invitó a Sergio Codonyer, Director de Comunicación y Asuntos Públicos de Equatorial Coca-Cola Bottling Co. como Guest Speaker, para hablar de la Licencia Social para Operar (LSO) en contraposición con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

La RSC es el compromiso de una gestión ética y sostenible del negocio que adoptan las empresas e instituciones con sus empleados y la sociedad.

Se trata de un concepto obsoleto con un enfoque equivocado. A menudo las grandes corporaciones han utilizado la RSE para tapar incompetencias, carencias o errores, como las petroleras que, en lugar de invertir en prevención y adoptar las costosas medidas de seguridad, prefieren asumir riesgos para aumentar beneficios, y aplicar una pequeña cantidad para la RSE para maquillar su imagen.
Sergio Codonyer

En cambio, la licencia social para operar es aquella que “otorga” una comunidad a un proyecto (empresarial o sin fines de lucro) y que se realiza en sus inmediaciones, de forma intangible.
La Licencia Social para Operar (LSO) significa “actuar con el beneplácito de la comunidad donde has instalado tu negocio. Cuando una comunidad es feliz porque tú formas parte de ella, eso es éxito en la Licencia Social para Operar (LSO)”.

Para ello, la empresa o entidad tiene que construir interacciones positivas con los diferentes miembros de esa comunidad, haciendo las cosas bien en el negocio y ayudando a la comunidad a prosperar.
La LSO no se trata de una moda, es una responsabilidad que tienes, una buena manera de hacer que el planeta sea un lugar sostenible. Responsabilidad en la que implica también a la alta dirección porque debe formar parte de ella.

La LSO debe estar imbricada en el ADN de todas nuestras acciones, como personas y como empresa. Se debe alicar en todo tipo de empresas, no sólo en multinacionales y grandes empresas, pues ambas están “obligadas” por igual aunque en las más pequeñas es más fácil su aplicación.

Beneficios de su aplicación
En primer lugar la comunidad te aprecia y te quiere.
Eso facilita todo tipo de cosas. 
Imagina que estás creciendo y deseas adquirir el terreno de al lado, si has hecho siempre las cosas bien y has ayudado, el propietario del terreno, el ayuntamiento, la cámara de comercio, etc., todos te facilitarán las cosas. 
Por el contrario, si has perjudicado a esa comunidad, los diferentes agentes que intervienen en tu día a día harán lo posible para que te vayas. 
Actuando del segundo modo, seguro que uno no consigue los 128 años de historia que tiene Coca-Cola.

1 comentario:

Cristina Sanabria dijo...

Hola Juan, he descubierto tu blog hace bien poco. Me gusta mucho. Enhorabuena.

Con esta entrada, no podría estar más de acuerdo. Soy de Extremadura. Fue la primera Comunidad en tener su propia Ley de RSC. Pero desde mi opinión, tenía dos problemas:

Las grandes empresas (Y mira que hay pocas en Extremadura) conseguían el certificado, pudiéndose saltar la normativa cuando querían.

Y para las pequeñas, era un mundo inaccesible, de tiempo y sobre todo dinero.

Pero este nuevo concepto, Licencia Social para Operar (LSO), me parece apasionante. No estoy en contra de las certificaciones, me parecen que son pequeñas pista de como actúan algunas empresas. Todo lo que sea incluir a las comunidades locales me parece la única opción. Y las obligaciones que trae las certificaciones de “empresa responsable” son conocidas por muy poquita gente de la comunidad.

La única opción es la colaboración, la transparencia y el empoderamiento de la gente que puede verse implicada por las acciones de cualquier empresa.