La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) refleja una nueva dimensión de la empresa preocupada en su sostenibilidad y no tanto en el corto plazo. Una triple visión -económica, social y medioambiental- que prima el desarrollo sostenible.

domingo, 17 de agosto de 2014

Sistemas agrícolas “nutrition-smart”


Niños en Uganda comparten un plato de comida. Foto: A. Ball / HarvestPlus / CC BY-NC
Es urgente reposicionar la agricultura en su adecuada escala de prioridades: la nutrición de la gente debe ser lo primero
Es bastante habitual encontrar afirmaciones en el sentido de que las políticas agrícolas deben estar orientadas a incrementar la productividad, generar empleo y reducir la pobreza.

Aunque estas ideas tienen su parte de razón, los sistemas alimentarios a nivel global están fallando porque han olvidado cuál es su fin primordial: la nutrición de la población. Howarth Bouis, economista colaborador del IFPRI,

A pesar de que hoy día se tienen datos del coste que implica el hambre oculta (la carencia de vitaminas y minerales en la alimentación), todavía 2.000 millones de personas la sufren.
Por eso es necesario volver a reposicionar la agricultura como la fuente principal de una nutrición adecuada, a través de lo que la gente pueda cosechar y comer, es decir, hacer volver la agricultura a su finalidad primordial.
No es suficiente con que la agricultura sea sensible a la nutrición, sino que debe ser “nutrition-smart”, debe ser su principal orientación.

Nuestros sistemas alimentarios deben ser optimizados para proveer la mayor cantidad posible de nutrientes por unidad de cultivo que puedan ser producidos de forma sostenible, con una agricultura que pueda hacer frente al cambio climático.

Un aspecto central en esta revisión del modelo agrícola es la importancia de las dietas diversificadas para una adecuada nutrición.
Los sistemas agrícolas han favorecido los cereales y los granos de manera que los aumentos de productividad que se han buscado con las revoluciones verdes se han orientado a proveer mayor cantidad de calorías para combatir el hambre.
Sin embargo, se ha descuidado la provisión de otros alimentos más nutritivos (legumbres, hortalizas, etc.) que no han recibido la misma atención, su productividad ha disminuido y sus precios han subido, de manera que las poblaciones con menos recursos los consumen en menor cantidad.
No podemos centrar los sistemas agroalimentarios en un aporte de calorías a través de pocos cultivos; es necesario impulsar sistemas diversificados que combinen adecuadamente los cereales con otros cultivos nutricionalmente importantes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gustaría mostrarles un ejemplo de RSE basada en un plan de alimentación y desarrollo sostenible: http://bit.ly/1vTBySm