La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) refleja una nueva dimensión de la empresa preocupada en su sostenibilidad y no tanto en el corto plazo. Una triple visión -económica, social y medioambiental- que prima el desarrollo sostenible.

sábado, 14 de junio de 2014

Corrupción y supervivencia ¿Todo vale?

Aunque los directivos españoles parecen estar cada vez menos dispuestos a justificar comportamientos poco éticos en sus empresas, un 36% aceptaría alguna propuesta de este estilo para ganar o salvaguardar su negocio.
Para el conjunto de los países analizados el dato es el 42%.
La percepción de los directivos sobre la generalización del fraude ha pasado del 34% al 28% entre 2012 y 2014.
Sin embargo, sigue poniendo de manifiesto la buena aceptación de ciertas prebendas y comportamientos comprometedores para conseguir un negocio:
un 18% aceptaría un obsequio relacionado con el ocio y el entretenimiento (el 26% en 2012)
un 12 % diría que sí a un regalo (el mismo porcentaje que hace dos años)
un 10% aceptaría un pago en metálico (un 12% en el sondeo de 2012)
un 8% estaría de acuerdo en hacer “la vista gorda” a los datos de sus estados financieros (frente al 2% de hace 2 años).

Bien sea por las consecuencias de la crisis, bien sea por una progresiva instauración de una cierta ética en los negocios, parece que la preocupación de los ejecutivos españoles antes la generalización de las prácticas corruptas se ha relajado en los dos últimos años.
A pesar de ello, en la medida en que nuestra economía y los capitales vuelvan a coger velocidad de crucero, las empresas deben estar preparadas y atajar los comportamientos poco éticos evitando elevados costes, también reputacionales. Ricardo Noreña, Socio Responsable de Forensic de EY.

La presión de los directivos de nuestro país por conseguir sus objetivos empresariales parece ser de las más bajas entre los países analizados, según refleja este informe, y sólo un 6% reconoce haber experimentado un caso de fraude en los últimos dos años.
El porcentaje es exactamente el doble, el 12%, cuando se tiene en cuenta el promedio de los países de Europa occidental y coincide también con el del conjunto de la muestra analizada.

Relajación de las barreras anticorrupción
Otra de las cuestiones que en estos dos últimos años también parecen haber “perdido fuelle” entre las empresas es la instauración de procedimientos y políticas antifraude y corrupción y de cumplimiento, incluyendo códigos de conducta.
Hoy por hoy, un 54% de los consultados las tiene en cuenta frente al 74% de los sondeados hace dos años, a la vez que ocupamos las últimas posiciones en contar con estas medidas sobre el conjunto de los países analizados; solo los países bálticos y Egipto están por debajo.
También son más laxas las políticas de penalización de no cumplimiento en España respecto a hace dos años: un 56% frente al 68% de los directivos así lo reconoce.
Un 20% de los directivos españoles tiene en consideración la instauración de un canal de denuncia (whistleblowing) para los empleados en las empresas.

Ciberdelitos y cibercriminales

En España, un 58% considera esta cuestión como un riesgo considerable o muy elevado, y ocupamos la decimoquinta posición entre los más preocupados por este asunto, de los 59 países analizados.
Los ciberdelitos que más quebraderos de cabeza generan son:
1. los hackers o hacktivistas (un 58%)
2. los propios empleados o colaboradores (40%)
3. los ciberdelincuentes procedentes de la competencia (un 38%)
4. el crimen organizado (16%)
5. el procedente de otros estados (4%)

La legislación debe ser clara respecto a los delitos existentes y a los que están por llegar, además de contar con el asesoramiento de expertos que conozcan el en ocasiones complejo modus operandi del fraude y la corrupción en el mundo de los negocios, de las finanzas y de la contabilidad en general. En este sentido, sería también deseable que se aplique la Ley de modo ejemplarizante a la hora, por ejemplo, de ejecutar la búsqueda del dinero defraudado o la reparación del daño causado. Ricardo Noreña.

13ª Encuesta Global sobre el Fraude 2014 de EY: Overcoming compliance fatigue: reinforcing the commitment to ethical growth Percepción de los directivos de grandes compañías de 59 países de todo el mundo, entre ellas 50 españolas, sobre las prácticas de fraude y corrupción corporativas, así como sobre los procedimientos antifraude en las mismas.

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