La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) refleja una nueva dimensión de la empresa preocupada en su sostenibilidad y no tanto en el corto plazo. Una triple visión -económica, social y medioambiental- que prima el desarrollo sostenible.

lunes, 1 de julio de 2013

Hambrunas y obesidad

Hambrunas y obesidad
En las economías occidentales hemos llegado a un punto de no retorno.
Nuestro desaforado consumo desequilibra los recursos naturales del planeta. 900 millones de seres humanos sufren hambre crónica en una parte del globo, al mismo tiempo que 1.500 millones son obesos, en la otra punta.
El drama se amplifica cuando observamos los porcentajes de niños que se encuentran en esta situación. En países pobres y en países ricos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Vivimos en una sociedad de consumo desenfrenado, donde nunca es suficiente y donde es más importante el envoltorio que el producto en si. Esto unido a la constante persuasión de la publicidad, que indirectamente influye en nuestro comportamiento y nos hace dejar atrás nuestros principios y leyes éticas de lo que sería un consumo responsable.
El consumo es bueno para la economía, pero hace vulnerable al individuo. Éste se acostumbra a una realidad que no perdurará, y llegado ese momento le crea insatisfacción e infelicidad.
Nuestro consumo desmedido propicia el desequilibrio de los recursos naturales y provoca la escasez de alimentos en otros países. Debemos apostar por una educación de consumo sostenible y responsable, que beneficie a todos por igual y minimice esta desigualdad.

LAURA J.C (Alumna RSC)

Anónimo dijo...

Vivimos en una sociedad de consumo desenfrenado, donde nunca es suficiente y donde es más importante el envoltorio que el producto en si. Esto unido a la constante persuasión de la publicidad, que indirectamente influye en nuestro comportamiento y nos hace dejar atrás nuestros principios y leyes éticas de lo que sería un consumo responsable.
El consumo es bueno para la economía, pero hace vulnerable al individuo. Éste se acostumbra a una realidad que no perdurará, y llegado ese momento le crea insatisfacción e infelicidad.
Nuestro consumo desmedido propicia el desequilibrio de los recursos naturales y provoca la escasez de alimentos en otros países. Debemos apostar por una educación de consumo sostenible y responsable, que beneficie a todos por igual y minimice esta desigualdad.

LAURA J.C (Alumna RSC)