La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) refleja una nueva dimensión de la empresa preocupada en su sostenibilidad y no tanto en el corto plazo. Una triple visión -económica, social y medioambiental- que prima el desarrollo sostenible.

jueves, 27 de junio de 2013

Indicadores para medir comportamiento ético

 El Club de Excelencia en Sostenibilidad, Garrigues y Red Eléctrica de España han elaborado la Guía sobre Sistemas de Gestión de la Ética en la Empresa, cuyo objetivo es facilitar el diseño e implantación de sistemas de gestión ética.
Para ello aprovecha la experiencia de 28 compañías líderes que ya los han implantado, plasmadas en forma de buenas prácticas y en los resultados del análisis del estado de la dimensión ética entre las empresas participantes.
Según la Guía, el 92% de las empresas participantes han definido indicadores específicos para el seguimiento de la gestión ética
Estos resultados sobre el comportamiento ético de la organización son informados en igual proporción (92%) por las compañías, incluso un 63% los dispone públicamente
Cuatro apartados: 
1. Introducción
2. Descripción de los principales referentes normativos que existen en la materia a nivel nacional e internacional; 
3. Exposición del panorama actual de la ética en el tejido empresarial español; 
4. Propuesta de contenido para los códigos éticos y otras herramientas para desarrollar un sistema integral de gestión de la ética.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Aplaudo la iniciativa llevada a cabo por estas empresas que, dada su condición de líderes del mercado actual, han de servir de referente para el resto de la industria. La responsabilidad inherente a la elaboración de una guía como la que ahora nos presentan implica saberse situar en el punto de mira, de tal modo que las propias empresas firmantes han de asumir que su ejemplo intachable será revisado en pos hallar una coherencia que ya se les presume. Es por esto por lo que sorprende encontrar entre algunos de los miembros firmantes del llamado “Club de Excelencia en Sostenibilidad” empresas con palmarios antecedentes de malas prácticas que la hemeroteca del sempiterno Google no tarda en recordarnos. Aun cuando se echa en falta entre los redactores de dicha guía a algunas empresas de menor influencia pero probada efectividad en este ámbito (como pudiera serlo el Proyecto Fiare, entre otros), resulta esperanzador que se lleven a cabo iniciativas como esta para tratar de normativizar aquellas prácticas coherentes con un código ético generalizado, sin olvidar que la Responsabilidad Social Corporativa implica superar la norma e ir más allá de la propia obligación legislativa, por lo que esperemos esta “Guía sobre Sistemas de Gestión de la Ética en la Empresa” no se convierta en el rentable lugar desde dónde publicitar la propia empresa y sirva más bien como plataforma desde la que implementar nuevas formas de comportamiento ético empresarial.
Alejandro Acero - Alumno del Curso de Responsabilidad Social Corporativa – Junio/Julio 2013