La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) refleja una nueva dimensión de la empresa preocupada en su sostenibilidad y no tanto en el corto plazo. Una triple visión -económica, social y medioambiental- que prima el desarrollo sostenible.

miércoles, 13 de julio de 2011

Greenpeace saca los "Trapos Sucios" de varias compañías.

Tras una investigación que ha durado un año, Greenpeace acaba de hacer público su último informe. "Trapos Sucios", en el que hace hincapie en la implicación de varias empresas textiles en la contaminación de ríos en China, donde están implantados algunos de sus proveedores. El sector textil en China es muy potente, y en sus procesos se utilizan sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas, que están siendo vertidas sin control al cauce de los ríos. Investigaciones anteriores ya habían detectado niveles muy preocupantes de dichas sustancias tanto en el agua como en los peces del río Perla y del Yangtsé. Sustancias como los alquilofenoles o el PFC.
En esta nueva investigación se ha detectado la rpesencia de estas mismas sustancias tóxicas en muestras recogidas al final de las tuberías de fábricas que vierten a los deltas de los ríos Perla y Yangtsé y qué están relacionadas con grandes empresas como Adidas o Nike. Los resultados de esta investigación, pese a estar vinculados a dos casos concretos, no son hechos aislados y tan sólo son una muestra de un problema de escala mucho mayor.
Algunas de las empresas implicadas poseen programas de Responsabilidad Social Corporativa, pero a tenor de los resultados del informe no se han hecho esfuerzos suficientes para implementar dichos programas en su cadena de suministro según Greenpeace. Según la organización ecologista, en el mejor de los casos estas acciones se limitan a garantizar que los proveedores cumplen con las nomras locales que rara vez tienen en cuenta los vertidos de sustancias químicas y tóxicas. Las dos plantas estudiadas mantienen relaciones comerciales como proveedores con un grupo de marcas importantes dentro del sector textil mundial, como Adidas, Nike, Calvin klein, Converse, Cortefiel, H &M, Lacoste o Puma. Al confirmarse su relación con las plantas estudiadas, Converse, Cortefiel, H & M, Nike y Puma informaron a Greenpeace que no hacen uso de los procesos húmedos del Grupo Youngor para la producción de sus prendas. Greenpeace consider que estas grandes empresas están en una posición inmejorable para poder influir sobre los impactos medioambientales de sus proveedores, ya sea con un proceso de selección de los mismos, el diseño de sus productos o mediante el control que pueden ejercer en cuanto al control de sustancias químicas en el proceso de producción y el producto final que llega al cliente.
Greenpeace tampoco olvida el papel de los gobiernos, a quienes exige un compromiso real de "vertidos cero" de cualquier sustancia peligrosa en el plazo de una generación. Además, este compromiso debe, según esta organización, complementarse con un plan de implementación que contenga objetivos intermedios a corto plazo, una lista dinámica de sustancias peligrosas para las que se requiere una acción inmediata y un registro público de datos de vertidos, emisiones y pérdidas de sustancias peligrosas.
Para implicar a la ciudadanía, Greenpeace lanza la campaña "Desafío Detox", en la que la organización ecologista pide a los consumidores y seguidores que lancen el desafío Detox a estas grandes marcas para que "descontaminen su cadena de suminsitro y sus productos y para que defiendan un futro sin tóxicos". "Greenpeace lanza el desafío "Detox" a las marcas de ropa que se aparecen en este informe para que acaben con los vertidos de sustancias peligrosas de toda su cadena de suministro y de sus productos. Pedimos especialmente a las marcas líderes Adidas y Nike, que tomen la iniciativa, y que utilicen su influencia en su cadena de suministro para lograr este fin", ha declarado Sara del Río, responsable de Tóxicos de Greenpeace en España. Fuente: Greenpeace España.

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