La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) refleja una nueva dimensión de la empresa preocupada en su sostenibilidad y no tanto en el corto plazo. Una triple visión -económica, social y medioambiental- que prima el desarrollo sostenible.

jueves, 7 de julio de 2011

Accesibilidad y eficiencia energética, retos para las oficinas de Bankinter

Leo en Expansión que aprovechando la capacidad de mejora que ofrecen las nuevas tecnologías, Bankinter ha decidido centrar su apuesta de futuro de su negocio en la accesibilidad y en la estrategia frente al cambio climático. En este sentido, la entidad bancaria que preside Pedro Guerrero ha puesto en marcha un proyecto piloto de oficina sostenible. Bankinter ha desarrollado la accesibilidad de la red, lo que ha permitido que el 99,5% de las sucursales sean oficinas sin barreras, y ha desarrollado herramientas para hacer accesibles los diferentes canales y redes del banco (Internet, móvil e, incluso, un servicio de videollamada en lenguaje de signos).
En paralelo, ha calculado la huella de carbono, que cuantifica la cantidad de emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero generados directa o indirectamente por su actividad. Este diagnóstico, según Bankinter, permite identificar las emisiones asociadas a los diferentes servicios y centrar los esfuerzos en su reducción mediante la implantación de medidas de eficiencia energética y tecnologías verdes. Por ejemplo, se ha detectado que uno de los principales focos de emisiones son los traslados de la plantilla, para lo que se ha instalado sistemas de videoconferencia y una plataforma de comunicación para uso corporativo. Tras este proceso, ha decidido voluntariamente compensar sus emisiones directas, mediante la plantación, en colaboración, con la Fundación +Árboles, de 960 árboles, en lo que se denomina el Bosque Bankinter. Todo ello con el objetivo de ser una entidad neutra en emisiones en 2020. Ahora, quiere unir accesibilidad y cambio climático en el proyecto de oficina sostenible. La primera de estas características, cuyas especificaciones se testan en una sucursal del madrileño barrio de Chamberí, aunará ambas estrategias. Así, se ha analizado la huella de carbono de la oficina durante 2010 (cifrada en cerca de 10 toneladas de CO2) y, durante este año, se aplicarán en ella los criterios de accesibilidad y medioambientales, haciendo hincapié en el Sistema de Gestión Ambiental que ya tienen sus grandes centros en Madrid. El año pasado, la sede de Castellana y su edificio de Tres Cantos en Madrid, recibieron el certificado ISO 14.001, que en 2011 se extenderá al inmueble de Alcobendas. Simultáneamente, se formará a los empleados de la oficina en temas de sostenibilidad (incluso, se les ofrecerá un curso de conducción eficiente). El objetivo de este proyecto es que sea una oficina abierta, que favorezca la relación con todos los grupos de interés del banco. Fuentes de la entidad destacan que, una vez aplicados estos criterios, se procederá a medir de nuevo la huella de carbono de la sucursal, para averiguar cuáles son las medidas más eficientes desde el punto de vista social y ambiental, las cuales se irán trasladando progresivamente al resto de la red de oficinas.
La sostenibilidad está presente también en la cadena de suministro. Entre los criterios que exige a todos sus proveedores figura el que desarrollen su actividad de forma ética y socialmente responsable, especialmente en el terreno ambiental, al incluir estos criterios para su homologación y cláusulas específicas en los contratos. Las cláusulas obligan a los suministradores al cumplimiento de la legislación, especialmente en la relacionada con la gestión de residuos. Además, durante este ejercicio intentará retomar la implantación de un sistema de evaluación bidireccional con los proveedores, que le permita conocer el grado de ambas partes de cara a realizar actuaciones de mejora.
El banco promueve la igualdad de oportunidades entre su plantilla, lo que se ha traducido en la política de género. Aunque el número de mujeres es escaso en el consejo de administración (sólo una de sus diez miembros, la consejera delegada, María Dolores Dancausa), las féminas ocupan cuatro de los diez puestos del comité de dirección. Sin embargo, el año pasado incorporó un 40% más de mujeres, haciendo que, por primera vez, sean más de la mitad de la plantilla. Así, a finales de diciembre suponían el 50,47% del personal, frente al 49,53% de los hombres. Entre las actuaciones de 2010, figura la elaboración de un protocolo de prevención y actuación contra el acoso laboral, que comunicará a la plantilla este año.
La responsabilidad corporativa ha entrado en la formación; de hecho, tiene un plan de formación ambiental para concienciar a los empleados de la necesidad de frenar el cambio climático. En el futuro, el banco podría plantearse incorporar la RC a la retribución variable, comenzando por la alta dirección

No hay comentarios: